Aceite fotoprotector corporal. SPF 30, protección alta.
Se aplica en cuello, escote, manos y antebrazos. A diario, antes de vestirte.
Se seca en dos minutos. No pega. No huele.
Sin perfume. Sin alcohol. Sin siliconas.
Aceite fotoprotector corporal. SPF 30, protección alta.
Se aplica en cuello, escote, manos y antebrazos. A diario, antes de vestirte.
Se seca en dos minutos. No pega. No huele.
Sin perfume. Sin alcohol. Sin siliconas.
Ya compraste uno que decía "seco" y te pasaste la mañana esperando de pie en el baño.
Le pones sérum a la cara desde hace años y al cuello nunca le has puesto nada.
Quieres algo que te pongas de verdad, no otro bote que acabe en el cajón.
El solar corporal de siempre se hace con filtros que se quedan encima. Encima de la piel, no dentro.Por eso pasa lo que pasa. Te lo pones y no puedes vestirte. Te sientas y se queda la marca. Te tocas el pelo y se pega.
El problema nunca fue tu constancia. Fue la fórmula.
El solar corporal de siempre se hace con filtros que se quedan encima. Encima de la piel, no dentro.Por eso pasa lo que pasa. Te lo pones y no puedes vestirte. Te sientas y se queda la marca. Te tocas el pelo y se pega.
El problema nunca fue tu constancia. Fue la fórmula.
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Filtros europeos de nueva generación
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Base de éster seco, no aceite pesado
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Sin perfume
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Activos de tratamiento estables al sol
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INCI completo a la vista
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Empecemos por lo que casi nadie te cuenta.
La palabra "ligero" no significa nada. No hay norma que la regule. La pone quien quiere en el bote que quiere.
Por eso te la has creído tres veces y tres veces te ha fallado.
Lo que sí cambia la sensación es la base. Y la base de casi todos los solares corporales es aceite vegetal o mineral. Tarda en entrar. Mientras tanto, se queda ahí.
Nuestra base son ésteres secos. Entran rápido y se van. Lo que queda es el filtro, no la grasa.
De ahí viene lo de los dos minutos. No es una promesa. Es cómo está hecho.
Y hay una segunda cosa.
En España casi todo lo que se llama "aceite solar" viene del aceite bronceador. De la playa, del coco, de los noventa. Esa herencia pesa.
Este no es eso. No lleva perfume. No busca que te pongas morena. No es para la toalla.
Es para ponértelo un martes, antes de salir de casa, y olvidarte.
Te lo pones después de la ducha. Cuello, escote, dorso de las manos.
Cuentas hasta ciento veinte. Te vistes.
No hay marca en la camiseta. No hay que esperar de pie.
Ya no te lo piensas. Está al lado de la crema y va detrás.
Es lo que separa un producto que usas de uno que compraste.
La piel se ve más uniforme y con más luz.
No es que hayan desaparecido manchas. Es que no estás sumando más.
Instrucción de uso:
Tres o cuatro gotas. Cuello, escote, manos y antebrazos. Por la mañana, antes de vestirte. Todos los días, haga sol o no. Solo uso externo.
Filtros europeos de nueva generación sobre base de éster seco. Se seca en dos minutos y no deja película. Sin perfume, sin alcohol, sin colorantes. Está pensado para el martes, no para agosto.
Está hecha para un día de playa, no para todos los días. Base espesa, mucho perfume y un rato largo hasta que entra. Funciona si estás en la toalla. No funciona si tienes que salir a trabajar.
Tensioactivos suaves de origen vegetal, ácido láctico y ácido hialurónico. Sin sulfatos, sin perfume, sin alcohol y sin colorantes. Limpia y deja la película lipídica donde estaba. Uso externo, una dosis al día, y el INCI entero publicado.
Hay marcas que venden solares corporales como si fueran un tratamiento. Que quitan manchas. Que rejuvenecen. Que devuelven la piel de los treinta.
No es verdad, y además es ilegal decirlo.
Un fotoprotector hace una cosa: evita que sumes daño nuevo. Eso es todo. Y eso ya es mucho, porque el daño no se resta.
La vitamina C y el bakuchiol que lleva aportan luminosidad y confort.No son un borrador de manchas.
Lo decimos aquí, antes de que compres, porque preferimos que te quedes que que devuelvas.
Primero fue el gel de farmacia. Luego el de otra marca. Luego lavarse dos veces al día por si acaso, y a veces tres. Aparece una y otra vez el mismo patrón: probarlo todo por delante, porque a nadie se le ocurre que el problema pueda ser el producto con el que se lava, y no la falta de lavarse.
La reacción más repetida el primer día no es un antes y un después. Es la ausencia de algo: no escuece al aclarar, no deja tirantez y no deja olor a perfume encima. Cuando llevas años acostumbrada a que cualquier producto te avise de que está ahí, que no te avise nada se nota bastante.
Primero el gel de farmacia. Luego el de otra marca, que prometía lo mismo con otro envase. Luego los remedios que salen en foros a las dos de la mañana. Aparece siempre el mismo patrón: gastarse el dinero en todo lo demás, porque a nadie se le ocurre que el problema pueda ser el producto de todos los días.
No. La base son ésteres secos, no aceite vegetal. Entra en dos minutos y no deja película.
No. Los filtros son orgánicos y transparentes. No deja rastro blanco en ningún tono de piel.
No huele a nada. No lleva perfume. Puedes llevarlo a la oficina.
Está formulado para el cuerpo. Para la cara usa tu fotoprotector facial.
Usándolo a diario en cuello, escote, manos y antebrazos, unos dos meses.